27 de Noviembre, 2025
La Dra. Carolina Martínez, académica de nuestro Instituto de Geografía UC, participó en investigación realizada durante tres años por universidades y centros científicos del país, revelando la presencia de una especie de alga no registrada antes en Chile. El estudio analizó factores oceanográficos, geológicos y ambientales que podrían explicar la persistencia del fenómeno en la bahía.

Un estudio desarrollado durante tres años por un equipo interdisciplinario de universidades y centros de investigación del país -entre ellos el Instituto Milenio en Socio-Ecología Costera (SECOS), el Centro UC Observatorio de la Costa, la Estación Costera de Investigaciones Marinas UC, el Laboratorio de Ecología y Biología Molecular en Algas de la Universidad Andrés Bello (LEBMA) y el centro COPAS-Coastal– identificó los factores detrás de las conocidas “mareas verdes” que afectan a la Bahía de Algarrobo desde hace más de dos décadas.
Los resultados de esta investigación fueron entregados recientemente a la Municipalidad de Algarrobo y a organizaciones comunitarias locales por la académica del Instituto de Geografía UC, Dra. Carolina Martínez y el académico de Ciencias Biológicas UC Dr. Sergio Navarrete -ambos investigadores del Instituto Milenio Secos- con el objetivo de aportar evidencia científica para la toma de decisiones y la gestión integrada de la costa. En la reunión, realizada en la Dirección de Medio Ambiente, Aseo y Ornato del municipio, estuvo presente el Alcalde, Marco Antonio González, y el subdirector del Centro Copas Coastal, Fabian Tapia.
El informe identifica cinco especies del género Ulva presentes en las mareas verdes, pero confirma que la predominante es Ulva stenophylloides, una especie que no había sido descrita anteriormente para las costas de Chile y que podría haber sido introducida a la bahía. “Creemos que pueden ser especies introducidas, porque no había registros previos. Sin embargo, se requiere un mayor trabajo colaborativo para determinar su distribución a lo largo del país”, señaló Loretto Contreras, directora del Laboratorio de Ecología y Biología Molecular en Algas de la Universidad Andrés Bello e investigadora asociada de SECOS.

La investigación también destaca el rol de la surgencia costera, fenómeno natural que aporta aguas profundas frías y ricas en nutrientes, impulsando un crecimiento acelerado de macroalgas y fitoplancton. Estas condiciones favorecen que las mareas verdes se manifiesten con mayor intensidad, especialmente durante el verano.
El estudio sugiere que la erosión costera y la pérdida progresiva de arena en sectores como Playa Los Tubos habrían transformado antiguos fondos arenosos en superficies duras temporales, condiciones que facilitan la proliferación de Ulva. No obstante, advierte que aún no existe información histórica suficiente para evaluar con certeza este efecto.
Adicionalmente, los investigadores evaluaron el impacto del espigón construido en 1978 que une la costa con el Islote Pájaro Niño, en el sector Cofradía Náutica. Este habría modificado el transporte de sedimentos y atenuado la dinámica natural de las playas del sur de la bahía, de acuerdo al estudio liderado por el Dr. Matías Gómez de la Universidad de Talca, colaborador del equipo. “Estos cambios deben analizarse en conjunto con el aumento de la urbanización y la presión sobre la costa, que han modificado sustantivamente los aportes de sedimentos”, explicó la profesora Carolina Martínez, también directora del Centro UC Observatorio de la Costa.

Respecto al rol del Emisario Submarino de ESVAL, los investigadores recomendaron implementar un programa de monitoreo de coliformes en organismos filtradores -tanto de fondos rocosos como blandos-, para delimitar con precisión las áreas afectadas por materia orgánica y establecer zonas seguras para la extracción de mariscos destinados al consumo humano.
Las mareas verdes han afectado por años a Algarrobo, convirtiéndose en un desafío ecológico y social que genera impactos en el turismo y en el uso recreativo de sus playas. Los resultados entregados a la municipalidad aportan antecedentes actualizados para comprender este fenómeno complejo, influido tanto por procesos naturales como por transformaciones ambientales asociadas a las formas de ocupación en la zona costera.
El equipo investigador llamó a avanzar en programas de monitoreo, restauración ambiental y gestión integrada de la costa, claves para enfrentar los cambios que experimenta la bahía desde hace más de dos décadas. Este estudio generará durante el segundo semestre de 2026, un segundo informe sobre erosión costera y transporte de sedimentos, para aportar al municipio medidas de restauración del litoral arenoso afectado por una severa erosión costera en la última década.
Finalmente, estudios publicados e iniciados por el equipo de la Dra. Loretto Contreras están enfocados en darle un uso adicional y valorizar la biomasa bajo los conceptos de Sustentabilidad costera y Economía Azul como eje central la comunidad local de Algarrobo.
