9 de Enero, 2026
Fabián Riquelme lideró esta investigación, publicada en Nature Communications Earth & Environment, a través de la cual se concluye que hace 21.000 años el espesor del Manto de Hielo Patagónico no sólo se vio afectado por el clima de la Patagonia, sino que también lo modificó activamente, tanto en Chile como Argentina. La publicación, abre también el espacio para reinterpretar la forma en que se han entendido otros registros climáticos pasados, como geomorfologías glaciales y mejorar las reconstrucciones computacionales del Manto de Hielo Patagónico.

“Patagonian Ice Sheet shaped regional climate during the Last Glacial Maximum” es el nombre de un nuevo artículo publicado por Fabián Riquelme-Barraza, estudiante del Doctorado en Geografía UC, en el journal Nature Communications Earth & Environment: una de las revistas más relevante en el ámbito de las ciencias.
El artículo aborda el impacto que el espesor del Manto de Hielo Patagónico (Patagonian Ice Sheet en inglés), un extenso manto de hielo que se extendió por más de 2000 kilómetros sobre Los Andes, ejerció en el clima de Patagonia durante el Último Máximo glacial (hace 21.000 años atrás).
“Hace 21.000 años, la Tierra era un planeta completamente distinto. La temperatura global era aproximadamente 6°C más fría. De hecho, la película La Era del Hielo está ambientada en este período, la película no es real, pero el medio ambiente está basado en el Último Máximo Glacial”, explica Fabián Riquelme, coautor del estudio junto a María José Puentes, estudiante de Geografía UC, Fabrice Lambert y Esteban Sagredo, académicos del Instituto de Geografía UC.

“El sistema natural era muy distinto, había megafauna: Milodones, Gonfoterios, Hippidions, etc. y en la Patagonia, el Manto de Hielo Patagónico se extendió por más de 2000 km sobre los Andes. Si bien algunos autores teorizaron que existía una influencia climática del Manto de Hielo Patagónico durante el Último Máximo Glacial, esta nunca había sido cuantifica”, detalla Riquelme.
El investigador además agrega especificaciones sobre el territorio analizado: la Patagonia es la masa terrestre más extensa en el hemisferio sur que limita el paso de los Vientos del Oeste, un cinturón de vientos que transporta humedad alrededor de la Antárctica.
Y explica que: “Cuando estos vientos chocan con la topografía de los Andes, al elevarse liberan la humedad, generando precipitaciones en territorio chileno, y al descender hacia territorio argentino, con poca o nula humedad, generar aridez. Entonces, nuestro estudio abordó la pregunta ¿Cómo cambió el clima de la Patagonia hace 21.000 años con una masa gigantesca de hielo sobre los Andes?”.

Sobre las implicancias del artículo
La principal conclusión del artículo es que “Nuestros datos muestran que el Manto de Hielo patagónico no sólo responde al clima, sino que lo modificó activamente. Aunque es una conclusión simple, esto permite responder a algunas preguntas científicas que hasta ahora no tenían explicación”.
Por ejemplo, Esteban Sagredo y Juan Luis García, entre otros investigadores, han identificado que la mayor extensión del Manto de Hielo Patagónico hacia el este (actual territorio argentino), se alcanzó varios miles de años antes del Último Máximo Glacial. Esto es contraintuitivo porque fue durante el Último Máximo Glacial que había más hielo sobre los continentes. Sin embargo, nuestros resultados muestran que un aumento del espesor del Manto de Hielo incrementa el gradiente de precipitaciones que existe hoy en día. Es decir, había más precipitación en el margen oeste, en el actual territorio chileno, y mayor aridez en el margen este, actual territorio argentino. El aumento progresivo de aridez en el margen este del Manto de Hielo habría afectado su balance de masas, propiciando que perdieran volumen, y generando que retrocedieran.
Y agregó: “Otra aplicación, es que considerando que el Manto de Hielo patagónico no sólo responde al clima, sino que lo modifica activamente, se podrá mejorar las reconstrucciones computacionales del Manto de Hielo Patagónico. Hoy en día existen las reconstrucciones que muestran diferencias de más de 1000 m de espesor, y diferencias de varios miles de kilómetros cuadrados de extensión. Estos estudios no consideraron que el aumento de espesor modificaba activamente el clima. Por esto, esperamos que nuestra investigación aporte a la comprensión de la geometría de Manto de Hielo Patagónico”.

Una metodología innovadora
Para levantar este estudio, los investigadores utilizaron un modelo acoplado con módulos que representan el sistema natural, tanto atmosférico, marino y de hielo continental, entre otros, a través del cual estimaron el impacto del espesor del Manto de Hielo Patagónico en el clima de Patagonia.
“Utilizamos el Community Earth System Model 2.1.3. Este tipo de modelo se utiliza, entre otras cosas, para estimar el impacto del cambio climático actual. En particular el CESM 2.1.3 es un modelo acoplado muy versátil de la National Center for Atmospheric Research (NCAR), centro de investigación de EEUU. Jiang Zhu, coautor del artículo, desarrolló modificaciones específicas para representar el clima del Último Máximo Glacial de forma óptima”, señaló Riquelme.
“Esta optimización nos permitió representar el clima de Patagonia durante el Último Máximo Glacial con distintos espesores del Manto de Hielo Patagónico. Summer Rupperde la University of Utah, de Estados Unidos, también coautora del artículo, fue un actor clave para representar cómo cambios de espesor influían en el clima”, explicó el investigador
La instalación del modelo estuvo a cargo de Fabian Riquelme, Alvaro Gomez-Contreras y Nicolás consentino, ambos coautores del artículo. Los investigadores necesitaron 18 meses para instalar el modelo en “National Laboratory for High Performing Computing” (www.nlhpc.cl), el supercomputador de Chile. Luego de la instalación se utilizaron otros meses para configurar las simulaciones y otros 5 meses para completarlas, cuyos datos suman en total más de 2 Tb de información.
Revisa aquí la publicación en la revista Nature Communications Earth & Environment.